Octograma

OctogramaLa historia de la ciudad de Estella es la historia de su mezcolanza de culturas, de religiones y estilos artísticos. Cada momento histórico ha dejado su impronta tallada en la piedra de sus principales templos y en la forma de ser de sus gentes.

Cada iglesia de nuestra ciudad recoge enigmas que piden ser interpretados, y desde el templo de San Miguel Arcángel, esculpido en su fachada norte, nos llega un símbolo de antiguo origen y profundo sentido simbólico, el Octograma.

Judíos, musulmanes y cristianos han tenido en el octograma un símbolo de poder y protección, de camino de perfección y plenitud. A pesar de la variedad de significados con que lo han dotado unos y otros, hay un elemento final destacable en la mayoría de ellos y es considerar el octógono como enlace o tránsito entre lo humano y lo divino, el cuerpo y el alma.

En la Edad Media es muy frecuente la aparición del octógono en muchísimos baptisterios, claustros y plantas de iglesias cristianas, también en torres mudéjares. Llama la atención su reiterada presencia en los edificios relacionados con la orden del temple. La cruz que portaban los caballeros templarios tenía mucho que ver con el octograma, la llamada “cruz de las ocho beatitudes” o “bienaventuranzas”.

La vivencia de esta figura geométrica en el caballero templario actualizaba a cada paso de su vida, en la paz y en el combate, el alma y el cuerpo, la unidad de lo celeste y lo terrenal, consiguiendo mediante esta idea de equilibrio de dualidades un interior unificado.

Se podría seguir especulando sobre el significado de este símbolo esculpido en la fachada de la iglesia medieval de San Miguel, quien sabe si se trata de uno sólo, único y claro, elegido por un maestro constructor, o es la fusión de una compleja herencia de culturas, solapadas unas a otras, lo que llevaron a su materialización final en la piedra; sea cual sea parece que ha estado al servicio del afán humano de trascenderse y de expresar la fe.

Hoy Joyería Ricardo Ros recupera este bello símbolo, una estrella de ocho puntas dibujada de un solo trazo, en el que puede estar en el origen del escudo de Estella, para que cada portador le dote su personal significado.